Dejar o reducir un medicamento psiquiátrico, con supervisión médica
Reducir o suspender un medicamento psiquiátrico es un procedimiento médico, igual que empezarlo. Hecho de forma planeada, gradual y con seguimiento, es un tratamiento como cualquier otro. Hecho por cuenta propia y de un día para otro, puede salir mal.
Así que la primera indicación de esta página es sencilla: no deje ni reduzca un medicamento psiquiátrico por su cuenta. Hágalo con el médico que se lo recetó o con otro que pueda darle seguimiento.
Soy el Dr. Mario A. Benítez-López, psiquiatra en San Francisco, y atiendo este proceso en español. Atiendo a pacientes que llegan sabiendo ya que quieren dejar algo y buscando a alguien que los acompañe a hacerlo bien. Es una consulta privada, de pago directo y con cita previa.
Por qué no se suspende de golpe
El cuerpo se adapta a un medicamento que se toma durante mucho tiempo. Cuando se retira demasiado rápido pueden aparecer los llamados síntomas de discontinuación, que mucha gente conoce como síntomas de abstinencia: mareo, insomnio, irritabilidad, náusea, sensaciones eléctricas, ansiedad que regresa de golpe.
Qué tan seguido ocurre es un punto en el que los estudios no coinciden: las cifras cambian según el medicamento, el tiempo que se llevó tomándolo y la forma en que se hizo la investigación. El estudio más grande hasta ahora encontró síntomas en cerca de tres de cada diez personas que suspendieron un antidepresivo, contra casi dos de cada diez entre quienes suspendieron un placebo. Lo que sí es consistente es que una reducción más gradual ayuda a que los síntomas sean más leves.
En el caso de las benzodiacepinas tomadas durante mucho tiempo, una minoría de personas puede presentar un cuadro de abstinencia que se prolonga más de lo esperado. Por eso la reducción se hace lenta y a la medida de cada quien.
Estos datos describen lo que ocurre en grupos de personas y no predicen lo que va a pasar en su caso. Las referencias están en la página en inglés sobre deprescribing.
Cómo es el proceso
- Revisamos el esquema completo: para qué se recetó cada medicamento, cuánto tiempo lleva con él, qué está pasando hoy con sus síntomas y qué quiere usted
- Decidimos juntos qué se intenta reducir primero, si es que conviene reducir algo
- Armamos un calendario de reducción individual, en etapas pequeñas y con tiempo suficiente entre una y otra
- Damos seguimiento cercano en cada etapa
- Si una etapa resulta difícil, el plan se puede pausar, hacer más lento o ajustar con el médico. Un calendario que no funciona se cambia, no se aguanta
En ningún momento se suspende un medicamento de forma abrupta.
Distinguir la discontinuación de una recaída
Esta es la parte que más se equivoca cuando alguien intenta reducir sin acompañamiento.
Los síntomas que aparecen al bajar una dosis pueden parecerse mucho al problema original, y esa confusión lleva a dos errores contrarios: volver a subir la dosis cuando en realidad era algo pasajero, o insistir en bajar cuando lo que está regresando es la enfermedad de fondo.
Distinguir una cosa de la otra depende del momento en que aparecen los síntomas, de qué tipo son y de cómo evolucionan en las semanas siguientes. Es la razón principal para hacer esto con seguimiento y no solo.
Por qué llega la gente a plantear una reducción
Algunas de las razones por las que se plantea:
- Toman un medicamento desde hace años y nadie ha vuelto a revisar si sigue haciendo falta
- Los efectos secundarios les pesan más que el beneficio
- Toman varios medicamentos psiquiátricos a la vez y no está claro qué está haciendo cada uno
- Llevan tiempo estables y quieren saber si es posible tomar menos
- Intentaron dejarlo por su cuenta, se sintieron mal y quieren volver a intentarlo con supervisión
- Siguen con el médico que se lo recetó y solo quieren una segunda opinión sobre el esquema completo antes de decidir algo
Que una reducción sea posible o conveniente se decide caso por caso, después de la evaluación.
Cómo lo hago aquí
Yo mismo doy la psicoterapia además de manejar el medicamento. Eso importa en una reducción, porque bajar una dosis casi siempre requiere trabajar en paralelo el sueño, la ansiedad o las herramientas de afrontamiento. Aquí las dos cosas se planean en la misma consulta y se ajustan al mismo tiempo cuando una de ellas necesita moverse.
Una reducción no se resuelve en una cita. Son varias citas de seguimiento, espaciadas según cómo le vaya en cada etapa, y todas de pago directo.
Reducir no siempre es la respuesta
A veces la conclusión de la revisión es que el medicamento sigue siendo lo correcto y conviene continuarlo. Eso también es un resultado útil, y llegar a él con una explicación clara suele valer más que la duda con la que llegó el paciente.
El objetivo no son menos pastillas por principio. Es un tratamiento que corresponda a lo que usted necesita hoy.
Nada de lo que está escrito en esta página es una indicación médica para su caso. No suspenda ni reduzca un medicamento psiquiátrico por su cuenta. Si ya lo suspendió y se siente mal en este momento, no espere una cita: comuníquese con el médico que se lo recetó o acuda a la sala de emergencias más cercana. En una emergencia llame al 911. Si está en crisis, marque 988 y presione 2 para atención en español, o mande un mensaje de texto con la palabra AYUDA al 988.
Preguntas frecuentes
Hablemos en español
Le atiendo yo, sin intérprete. No suspenda ni reduzca un medicamento por su cuenta.
Llamar al (415) 857-3575¿Quiere revisar si puede reducir su medicamento?
Puede llamar al consultorio y le atiendo en español. El formulario de contacto del sitio está en inglés.